EL
ENFOQUE DE MANEJO DE CASOS: UNA ALTERNATIVA PARA EL CUIDADO DEL CUIDADOR
FAMILIAR DEL ADULTO MAYOR.
Velasco Asdrúbal (Dr.)
Profesor
Titular a Dedicación Exclusiva. Dr. Ciencias Humanas, Universidad de Los Andes.
Mérida, Venezuela. Correo: asdrubalvelasco49@gmail.com
Como se sabe, enfermería
cumple funciones de docencia y de servicio, tanto en la comunidad como en la
consulta, basado en las necesidades de salud de la población, así como la posibilidad
de planificar acciones tendientes para la promoción y mantenimiento de la
salud. Dentro de las acciones de servicio a la comunidad se encuentra el de
velar por la salud de las personas y familias, y el de la organización de
grupos de personas que velen por la salud tanto individual como colectivo.
Bajo esta perspectiva
considerando el enfoque de la visita domiciliaria y del proceso enfermero como
herramientas del cuidado, se propone redimensionar la práctica del cuidado
enfermero, con el objeto de agrupar a los cuidadores familiares de los adultos
mayores y servir de manera directa e indirecta un servicio brindado bajo la
tutela u orientación del personal de enfermería.
La orientación tendría como
filosofía la toma de decisiones descentralizada, la dispersión de la
planificación, el apoyo de otros profesionales de la salud como Trabajo Social
por ejemplo, y la creencia de que el personal de enfermería es lo
suficientemente capaz para ser un recurso de calidad dentro del centro de
salud, considerando como fundamento el Enfoque de Manejo de Casos (EMC), para
el cuidado del cuidador familiar como el recurso objeto, ya que es la persona
encargada de brindar los cuidados paliativos al adulto mayor tomando en cuenta
cada caso como particular y la importancia de tratar al cuidador familiar
directamente en el hogar, en vista de que la acción cuidadora es muy distinta
una de la otra.
El EMC es una intervención
individual que facilita el cuidado del adulto mayor en el hogar por parte del
familiar encargado. Los elementos claves son el enfoque holístico manejado por
el personal de enfermería en la evaluación de las necesidades del cuidador
familiar y el apoyo y la educación ofrecidos a los cuidadores mediante grupos
de apoyo y manejo de casos a través de las propias experiencias.
De acuerdo a Velasco (2015),
según la respuesta viva relacionada con la percepción que posee el cuidador
familiar acerca de la práctica del cuidado brindado al adulto mayor, la
habilidad de cuidado del cuidador familiar se encuentra poco desarrollada, y no
tiene asociación con el grado de dependencia. Se evidencia que a mayor tiempo
de cuidado, los cuidadores reflejan más compromiso y disposición para hacerlo,
ya que a medida que pasa el tiempo el cuidador desarrolla habilidades con base
al grado de compromiso con el cuidado del adulto mayor. Es por esto que con
relación a la distribución de roles y división del trabajo el principal sistema
social del adulto mayor y el apoyo que recibe viene de su familia, brindando
apoyo social, funcional, económico o material, afectivo y asistencia en
diversas formas. En vista de que el cuidador familiar no tiene formación en
salud, no recibe remuneración económica y cumple con este papel sin someterse a
normas de horario ni de procedimiento. Estas personas, pasan gran parte del día
con la persona que cuidan y en la mayoría de los casos conviven con ella.
En este sentido, el EMC
permite que los cuidadores familiares puedan desarrollar un plan de trabajo con
la ayuda del personal de enfermería y el apoyo de una evaluación de necesidades
sociales, de salud y de vivienda, haciendo énfasis en la delegación del manejo
directo e indirecto del cuidado del cuidador familiar a la enfermera o
enfermero de salud comunitaria, junto con las herramientas, apoyo y dirección
por parte de la institución para lograr esta responsabilidad.

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