martes, 12 de mayo de 2020


EL ENFOQUE DE MANEJO DE CASOS: UNA ALTERNATIVA PARA EL CUIDADO DEL CUIDADOR FAMILIAR DEL ADULTO MAYOR.

Velasco Asdrúbal (Dr.)
Profesor Titular a Dedicación Exclusiva. Dr. Ciencias Humanas, Universidad de Los Andes. Mérida, Venezuela. Correo: asdrubalvelasco49@gmail.com

Como se sabe, enfermería cumple funciones de docencia y de servicio, tanto en la comunidad como en la consulta, basado en las necesidades de salud de la población, así como la posibilidad de planificar acciones tendientes para la promoción y mantenimiento de la salud. Dentro de las acciones de servicio a la comunidad se encuentra el de velar por la salud de las personas y familias, y el de la organización de grupos de personas que velen por la salud tanto individual como colectivo.
Bajo esta perspectiva considerando el enfoque de la visita domiciliaria y del proceso enfermero como herramientas del cuidado, se propone redimensionar la práctica del cuidado enfermero, con el objeto de agrupar a los cuidadores familiares de los adultos mayores y servir de manera directa e indirecta un servicio brindado bajo la tutela u orientación del personal de enfermería.
La orientación tendría como filosofía la toma de decisiones descentralizada, la dispersión de la planificación, el apoyo de otros profesionales de la salud como Trabajo Social por ejemplo, y la creencia de que el personal de enfermería es lo suficientemente capaz para ser un recurso de calidad dentro del centro de salud, considerando como fundamento el Enfoque de Manejo de Casos (EMC), para el cuidado del cuidador familiar como el recurso objeto, ya que es la persona encargada de brindar los cuidados paliativos al adulto mayor tomando en cuenta cada caso como particular y la importancia de tratar al cuidador familiar directamente en el hogar, en vista de que la acción cuidadora es muy distinta una de la otra.
El EMC es una intervención individual que facilita el cuidado del adulto mayor en el hogar por parte del familiar encargado. Los elementos claves son el enfoque holístico manejado por el personal de enfermería en la evaluación de las necesidades del cuidador familiar y el apoyo y la educación ofrecidos a los cuidadores mediante grupos de apoyo y manejo de casos a través de las propias experiencias.
De acuerdo a Velasco (2015), según la respuesta viva relacionada con la percepción que posee el cuidador familiar acerca de la práctica del cuidado brindado al adulto mayor, la habilidad de cuidado del cuidador familiar se encuentra poco desarrollada, y no tiene asociación con el grado de dependencia. Se evidencia que a mayor tiempo de cuidado, los cuidadores reflejan más compromiso y disposición para hacerlo, ya que a medida que pasa el tiempo el cuidador desarrolla habilidades con base al grado de compromiso con el cuidado del adulto mayor. Es por esto que con relación a la distribución de roles y división del trabajo el principal sistema social del adulto mayor y el apoyo que recibe viene de su familia, brindando apoyo social, funcional, económico o material, afectivo y asistencia en diversas formas. En vista de que el cuidador familiar no tiene formación en salud, no recibe remuneración económica y cumple con este papel sin someterse a normas de horario ni de procedimiento. Estas personas, pasan gran parte del día con la persona que cuidan y en la mayoría de los casos conviven con ella.
En este sentido, el EMC permite que los cuidadores familiares puedan desarrollar un plan de trabajo con la ayuda del personal de enfermería y el apoyo de una evaluación de necesidades sociales, de salud y de vivienda, haciendo énfasis en la delegación del manejo directo e indirecto del cuidado del cuidador familiar a la enfermera o enfermero de salud comunitaria, junto con las herramientas, apoyo y dirección por parte de la institución para lograr esta responsabilidad.

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